martes, 2 de marzo de 2010
La Dama de Negro
Si alguien me pregunta, le voy a decir que me da miedo la noche. Si alguien me pregunta, le voy a decir que me asusta de manera indescriptible las cosas que no se pueden ver, pero que se puede sentir. No se escucha, no se huele ni te toca. El alma se encoge, se hace punteaguda y transpirada. Qué es el peso que se siente en el pecho, el nudo en la garganta y el peso en los hombros. Dios que me da miedo la noche. Una sola alma bastaría para matar el sentimiento, no me importa de qué tipo, una sola alma viva. El día muere adelante mio y me da la posibilidad de ver qué pasa después, no me gusta nada, me da miedo. Una vez con eso en la cabeza. las cosas mágicas empiezan a pasar. La luz parpadea, hay ruidos en la casa, los muebles crujen y las tejas chillan. Todos al compás de lo invisible y siniestro que puede llegar a ser la noche, mejor dicho, que son todas las noches.
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