Hipótesis 1:
La felicidad solo la encontrás cuando terminás el “gran viaje”, la vida no es más que un cúmulo de “malas leches” para llegar a un fin, sin importar raza, religión o color, todos pensamos que los sufrimientos terrenales van a encontrar su fin tarde o temprano.
Contra parte: Puede servir como excusa para ser un infeliz toda tu vida y justificar su ceguera frente a las cosas que realmente valen la pena en la vida.
Hipótesis 2:
El tan mencionado equilibrio del universo o una de cal y una de arena. Durante el transcurso de la vida te suceden todo tipo de hechos fortuitos como no tanto. Lo difícil es poder verlos y peor aun reconocerlos. Dicen que son más las cosas malas que te pasan que las cosas buenas, eso es solo ver el vaso mitad vacío. No siempre se sabe reconocer que quizá lo que peor te hizo sentir, fue lo mejor que te pudo haber pasado. Todo por culpa de los malditos modelos mentales y la forma lógica y egocéntrica que tenemos para desarrollar diversas situaciones. Lo que nosotros pensamos que es lo mejor para nosotros no siempre lo es. Nos cuesta horrores poder abstraernos y ver la gran panorama (traducción pedorra de “Big picture”). Nos es muy fácil aconsejar, pero cuando se trata de ver nuestras faltas somos tan ciegos como un topo, y qué bronca da. Todo este manoseo mental para darte cuenta meses más tarde lo que tendrías que haber dicho/hechos.
Contra parte: Cuando tenemos una cantidad prolongada de sucesos indeseables, quedamos a la espera de la parte buena de la historia, y renegamos contra nosotros mismos cuando pensamos que esta nunca llega.
Faltaban testimonios de personas reales! Pero se me fueron las ganas.
Nunca me queda claro si se entiende lo que quiero decir, siento que las ideas están pero no siempre tengo la forma de hacerme entender.
Esta vez no llegué a una conclusión, felicidad… ¿mito o realidad?
